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Seguimientos post adoptivos

 

Madagascar exige dos seguimientos el primer año y uno cada año siguiente hasta la mayoría de edad del adoptado/a.

 

Las familias que lo deseen pueden acceder a nuestra psicóloga o trabajadora social para realizar los informes de seguimiento, pueden escoger también hacerlo con la ICIF con quien tramitaron el informe psico social para la adopción.

 

Vale la pena no considerar estas sesiones como un puro trámite y sacarles el máximo partido, tratando los temas que preocupan a los padres en el día a día de la crianza de sus hijos e hijas.

 

Es necesario tener presente que es un compromiso adquirido con las autoridades del país de origen de nuestro hijo/a y que hay que respetar. La OAA se encarga de recordar a las familias cuándo toca hacer el seguimiento, así como de entregarlo al ICAA, al ACAM y al Centro de procedencia del menor.

Post  adopción

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2 Encuentros anuales de familias

 

Dos veces al año, organizamos encuentros con las familias adoptivas, éstas nos permiten recibir a los recién llegados con sus hijos e hijas, darles coraje a los que están pendientes de asignación y acoger a las nuevas familias que inician el proceso y tienen muchas ganas de conocer la experiencia de los que ya tienen a los niños/ as en casa.

 

Estos espacios de reunión, en un ambiente lúdico, permite a las familias compartir alegrías, angustias y buscar tiempo para la reflexión de los temas que tienen en común.

 

Verlos crecer nos enriquece enormemente y nos da coraje para seguir apoyando la adopción como medida de protección a la infancia y también como un camino para ser padres y madres.

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Grupos de niños y jóvenes

 

Uno de los problemas con que se encuentran los niños y niñas racializados cuando son adoptados, es que no se asemejan físicamente a sus padres y madres, ni, probablemente, a las personas de su entorno más próximo; además, a menudo, les cuesta encontrar referentes donde verse reflejados/as. Esta realidad hace que sientan una soledad interior difícil de explicar que puede convertirse en rabia cuando son más mayores.  Contar con un espacio entre iguales, con monitores y/o monitoras que han vivido las mismas diferencias favorece el diálogo a través del juego y de la palabra, a la vez los hace sentirse fuertes, comprendidos, los ayuda a aumentar la autoestima y la confianza en sí mismos y a tener una conciencia racial desarrollada para poder construir una identidad racial positiva. Estos encuentros se proponen por grupos de edades, un sábado al mes. 

"En una sociedad racista
no basta con no ser racista,
debemos ser antirracistas" 


Angela Davis

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